Las herencias en vida en Galicia se cuadriplicaron en la última década

La exención del tributo de sucesiones aplicada por la Xunta explicael incremento

Los gallegos están exentos de pagar el impuesto de sucesiones en las herencias inferiores a 400.000 euros – AFP

27/07/2018

Cada vez son más los gallegos que deciden legar su patrimonio antes de su último aliento. En los últimos meses se ha venido confirmando la tendencia iniciada en enero de 2016, cuando la Xunta aplicó la tijera fiscal, y eximió del pago del impuesto de sucesiones a todas las herencias no superiores a 400.000 euros por persona. Una medida que, a la luz de los datos publicados ayer por el Colegio Notarial de Galicia, no para de sumar beneficiarios: desde 2007, el número de pactos firmados en vida se ha cuadriplicado, pasando de los 3.842 de aquel año, a los 16.436 registrados al cierre del 2017.

La base de datos de los notarios gallegos refleja en la actualidad una suave curva ascendente, pero en todo caso proyecta una disposición cada vez mayor de las familias gallegas a ceder en vida sus bienes. En el trimestre que va de enero a marzo de este año, el número de herencias en vida pactadas fue de 3.977, una cifra ligeramente superior a la del mismo periodo del año pasado: 3.940.

Este tipo de acuerdos, recogidos en la Ley de Derecho Civil de Galicia, son fundamentalmente dos: los acuerdos de apartación (o apartamiento), y los acuerdos de mejora. El primero, según explican los notarios, «permite adjudicar en vida bienes de la herencia a quien en el momento del pacto pudiesen tener la condición de heredero forzoso», siempre y cuando «éste renuncie a tal condición». Es decir, facilita la cesión del patrimonio a los familiares directos que tienen derecho a la «legítima» —un tercio del patrimonio—, a cambio de renunciar a su prerrogativa en el momento del fallecimiento. Por otro lado, el acuerdo de mejora permite adjudicar «bienes concretos a un descendiente», agrega el Colegio.

Así, desde que entró en vigor la rebaja fiscal de la Xunta, el crecimiento ha resultado ser exponencial. Como prueba, otro dato: los 31.731 pactos sucesorios firmados en la Comunidad desde el 2016 suponen el 36,8% del total computado desde 2007 (86.110). Solo hay que detenerse en el cambio de paradigma entre el 2015 y el 2016. Entonces, las herencias en vida pasaron de 7.345 a 15.295.

Las ventajas

Pero, ¿y cuáles son las ventajas de entregar los bienes en vida? Fuentes de Facenda explican, por un lado, que «permiten dinamizar el patrimonio», facilitando que las propiedades traspasadas de padres a hijos se «pongan en valor». Además, favorece la «sucesión» dentro de las empresas e «incrementa la libertad del testador a la hora de repartir los bienes» con arreglo a «las necesidades de sus herederos». Con ello, también se busca prevenir algunos de los conflictos que se suelen destapar tras la muerte del familiar.

Por otro lado, la Consellería maneja sus propios datos. En 2017, las herencias en vida alcanzaron las 27.700, por las 21.672 del año anterior. Un incremento importante, del 28%, pero nada comparado con el salto producido, de nuevo, entre 2016 y 2015. En aquel año, el aumento fue del 75%.

En todo caso, las cifras aportadas por la Xunta merecen un matiz que explica, en buena medida, por qué son superiores a las facilitadas por los notarios. La administración autonómica toma constancia de las «autoliquidaciones» del impuesto, que no siempre se corresponden con el número de herencias en vida, sino con el de los herederos. Por ello, en Facenda recalcan que la exención fiscal se aplica a título individual, y que es gracias a ello que en torno al 99% de las transmisiones registradas no pagan un solo euro por el impuesto de sucesiones. Al final, dada la estructura de la propiedad en Galicia, muy pocos herederos pueden superar la cantidad límite de 400.000 euros:muchos traspasos acaban siendo mayores en cantidad que en calidad. Es decir, en valor. Cosas del minifundismo.

Fuente: abc.es

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