Agentes de la Policía Nacional han detenido en València a dos abogados, un notario, un supuesto testaferro y la cuidadora de una mujer de 80 años diagnosticada de alzhéimer, por su presunta implicación en una trama destinada a apropiarse de su patrimonio inmobiliario.
Los hechos, que habrían tenido lugar entre 2022 y 2023, consisten en la supuesta venta fraudulenta de tres propiedades titularidad de la víctima: una nave industrial, un bajo comercial y su vivienda habitual, esta última ubicada, junto con el local, en el barrio de Russafa.
Según la investigación, los implicados habrían aprovechado el deterioro cognitivo de la mujer para convencerla de vender sus bienes por importes muy inferiores a su valor de mercado, con el objetivo de revenderlos posteriormente y obtener un elevado beneficio económico.
Una estrategia basada en la vulnerabilidad de la víctima
La actuación habría comenzado con la intervención de la cuidadora, quien, debido a su proximidad con la mujer y al conocimiento de su situación personal —sin hijos y con varias propiedades a su nombre—, habría facilitado el acceso al resto de implicados.
A partir de ese momento, los investigados habrían desplegado una estrategia progresiva para ganarse la confianza de la víctima y persuadirla de que la venta de sus inmuebles era la mejor opción, indicándole además a quién debía transmitirlos y asegurándole que obtendría el mejor precio.
Las operaciones se formalizaron en la notaría del profesional también detenido, donde, según la investigación, se firmaron las distintas compraventas pese a que los precios resultaban anormalmente bajos y al aparente estado de vulnerabilidad de la vendedora.
Operaciones por debajo de mercado y elevados beneficios
La primera de las propiedades transmitidas fue una nave industrial, adquirida por 115.000 euros a través de un testaferro, pese a que su valor de mercado en ese momento se situaba en torno a los 280.000 euros.
Posteriormente, la mujer fue convencida para vender un bajo comercial en Russafa por 40.000 euros, una cifra muy inferior al valor real del inmueble. Tan solo cinco meses después, el mismo local fue vendido a un tercero por 320.000 euros, multiplicando por ocho el precio de adquisición y generando un beneficio de 280.000 euros en un corto periodo de tiempo.
Finalmente, se produjo la venta de la vivienda habitual de la víctima por 190.000 euros. En esta operación se estableció un usufructo vitalicio a favor de la mujer, que le permitía seguir residiendo en el inmueble hasta su fallecimiento.
En conjunto, y a falta de la reventa del inmueble, los investigados habrían obtenido hasta el momento un beneficio cercano al medio millón de euros.
Intento de desalojo y descubrimiento de los hechos
Según las investigaciones, los implicados habrían intentado posteriormente dejar sin efecto el usufructo vitalicio con el objetivo de desalojar a la mujer y proceder a la venta del inmueble, cuyo valor se habría incrementado considerablemente.
Este intento fue el detonante que permitió a los sobrinos de la víctima conocer la situación y presentar la correspondiente denuncia ante la comisaría de Russafa.
Actuaciones judiciales y situación de los investigados
Tras la investigación policial, los cinco implicados fueron detenidos y puestos a disposición judicial, acusados de delitos de estafa agravada y falsedad documental, entre otros.
El juez ha acordado medidas cautelares para cuatro de ellos —los dos abogados, el testaferro y la cuidadora—, consistentes en la retirada del pasaporte y la prohibición de salida del territorio nacional. En el caso del notario, no se han adoptado medidas cautelares, pese a la solicitud del Ministerio Fiscal.
Todos los investigados han negado los hechos.
