
29/04/2020
Salud, educación, economía, notarías, alimentación y transporte son seis de las áreas que, junto a otros tantos sectores profesionales, han debido adaptarse en tiempo récord al nuevo escenario derivado por la crisis del Covid 19 en Canarias y el resto de España. En el encuentro que organiza El Día en colaboración con BBVA, el relato de estos hombres y mujeres que han estado en primera línea en cada uno de los ámbitos que representan reflejan los cambios, necesidades básicas, preocupaciones de usuarios, clientes o pacientes que afectan a la ciudadanía por las restricciones impuestas a raíz del estado de alarma. La rápida adaptación es, sin duda, el sentimiento que une a los profesionales de esas seis áreas, en principio, tan distantes las unas de las otras.
"En las farmacias no hemos vivido en ningún momento el estado de alarma porque la afluencia de público ha seguido siendo altísima", explica sobre el primer día de alarma Lucía Hernández, de la Farmacia Barranco Grande, en Santa Cruz de Tenerife. "Nadie se esperaba que esto sucediera pero una vez establecida la norma, la verdad es que la gente no era muy consciente de la realidad de lo que estaba sucediendo y todo el mundo seguía viniendo como si fuese una situación completamente normal acudiendo a los establecimientos acompañados o sin mantener la distancia de seguridad. Ahora, casi dos meses después, se les ve muchísimo más concienciados y tienen más en cuenta las medidas".
Inmaculada Rodríguez, directora de Centro de Banca de Clientes de Tenerife Sur y Gomera de BBVA, reconoce que "ha habido de todo desde aquel 16 de marzo". Dice que "la primera gran medida fue que los empleados se llevaran los ordenadores a casa para que en un primer momento el cien por cien de la plantilla estuviese operativa. Ahora mismo somos un 12% el personal que sigue trabajando en presencial. El banco nos estableció unas prioridades muy claras: la salud, tanto la nuestra como la de los clientes, y mantener una mayor cercanía con el usuario para atender sus necesidades".
El perfil de los clientes de la entidad bancaria en las áreas que dirige Rodríguez supuso un reto añadido "porque tratamos con personas muy mayores que no está habituadas ni a aplicaciones ni a páginas web ni tan siquiera al uso de tarjetas". La joven cuenta que "ahora más que nunca nuestra función cobra un nuevo sentido que incluye resolverles las dudas y necesidades que les surgen y mostrar una mayor proximidad, transmitiéndoles mucha tranquilidad y llamándoles para ofrecernos a realizarles cualquier cosa que necesitaran, incluido llevarles una compra a casa si es lo que ellos precisan".
Si idear nuevas maneras de relacionarse con los ciudadanos ha sido crucial en banca y farmacia, el reto supone un handicap mayor en materia de educación, donde el número de afectados es mucho más numeroso por el volumen de estudiantes y docentes. "La primera jornada tras el estado de alarma fue un día de preguntas", rememora Carmen Évora, profesora de Tecnología Farmacéutica de la Universidad de La Laguna. "¿Cuánto tiempo queda suspendida la actividad? ¿Qué pasa con los experimentos de los proyectos de investigación que tenemos a medias? ¿Qué sucedía con el examen de la convocatoria extraordinaria de marzo? ¿Qué vamos a hacer con la parte correspondiente a las prácticas que realiza el alumnado en el laboratorio y que también comenzaban ya?" fueron, según Évora, algunas de las cuestiones iniciales que debieron afrontar mientras "nos dedicábamos a buscar herramientas para abordar las primeras clases telemáticamente. Buscamos distintos programas, preguntamos a compañeros... En resumen, un caos", reconoce la docente que, junto a su equipo, debió solucionar en pleno estallido de la crisis del Covid 19 qué hacer "con un estudiante italiano del programa Erasmus que llegó a Tenerife para trabajar con un equipo de investigación en el laboratorio y que lo mantuvimos en cuarentena desde que llegó pero que finalmente no pudo incorporarse nunca porque, al final, se volvió a Italia".
Otro ejemplo del grado de improvisación al que se han visto abocados los profesionales para continuar, en la medida de lo posible, con su actividad lo ofrece el empresario de la alimentación Esteban Suárez, responsable de la empresa de catering La Exquisitez de Canarias, que ha parado su actividad y destinó todos los productos que tenía almacenados para elaborar comida destinada a las familias sin recursos económicos que lo necesitan.
"Con la desinformación y sin saber qué hacer nos vimos obligados a presentar un ERTE en la empresa", recuerda Suárez sobre aquellos primeros momentos tras declararse el estado de alarma. "Teníamos que adaptarnos rápidamente y actuar hasta que esto pasase. La Exquisitez de Canarias ha optado, desde el primer segundo de esta crisis, en donar todos sus productos elaborados a más de 50 oenegés así como a la UME, Guardia Civil o los ayuntamientos de la Matanza y la Victoria a través de asuntos sociales, además de a las residencias de la tercera edad y centros de menores, entre otros, para echar una mano a los más desfavorecidos". Desde un primer momento, "en esta situación tan comprometida", dice Esteban Suárez, "las palabras clave" que le impulsan a él y su equipo "son humanidad, humildad y solidaridad".
Fruto de la vorágine actual derivada del Covid 19 y en lo que a "humanidad" se refiere están jugando actualmente un papel importante la figura de los notarios. Alfonso Cavallé, notario y presidente del Colegio Notarial de Canarias, asegura que "durante el estado de alarma el servicio notarial, como servicio público de interés general, se sigue prestando para casos de urgencia" en asuntos como "formalizar un préstamo o crédito para un pago urgente o financiar las nóminas; cumplir con los plazos en el caso de que estén a punto de vencer las arras de una compraventa; para formalizar una venta porque se necesita liquidez; realizar un testamento urgente; dar un poder para un asunto inaplazable y, así, un largo etcétera de gestiones".
"El notario debe evaluar si está justificada la urgencia", prosigue Cavallé. "Una vez que el notario aprecia la urgencia da cita los interesados deben acudir sin acompañantes y con las medidas de autoprotección de que dispongan. Si por el contrario el notario tiene que acudir a la casa del interesado, por razones de salud o de edad, también es necesario que sea justificada la urgencia y que en el lugar sea posible la adopción de las medidas indicadas por las autoridades sanitarias para evitar contagios", dice sobre el nuevo escenario donde deben manejarse a raíz de la pandemia y los protocolos de seguridad establecidos.
"Nos pilló a contrapié sin saber ni qué teníamos que hacer, ni qué clientes teníamos abiertos o cuáles estaban cerrados", explica Enrique Teixeira, director de Cargopack Expres, empresa dedicada al transporte de mercancías. "Tuvimos que tomar la decisión de mandar gran parte del personal a su domicilio e ir llamando a nuestros clientes uno a uno porque al abarcar sectores muy diferentes como la hostelería, los bares o la industria, entre otros, debíamos conocer la situación de cada uno de ellos para posteriormente tomar las medidas necesarias adaptadas a cada necesidad", añade Teixeira.
Alfonso Cavallé insiste también en la comunicación como ejercicio primordial para estar, ahora más que nunca, al servicio del ciudadano.
Inmaculada Rodríguez, por su parte, reflexiona sobre la oportunidad que esta situación del Covid 19 supone para las empresas bancarias porque "los bancos, al final, somos un colectivo de personas que ahora debemos transmitir a nuestros clientes que su preocupación es la nuestra. No olvidemos que ellos tienen depositado su dinero en nuestras entidades", dice Rodríguez antes de recordar "la inversión que, afortunadamente, hemos realizado en BBVA a lo largo de la última década para generar herramientas que hoy están siendo importantísimas".
"Darles seguridad simplemente descolgando el teléfono para preguntarles cómo están y mostrarles esa cercanía nos enorgullece. Tenemos compañeros que pertenecen a colectivos vulnerables que se siente muy útiles de poder prestar esa atención al cliente y en el caso de quienes continúan en la oficina no dudan en salir al cajero a explicarles cómo debe manejarse en el cajero o incluso darles la posibilidad a los usuarios de poder llamar por teléfono al compañero para que les expliquen cómo deben manejarse diciéndoles que piquen aquí o allá en la pantalla. A día de hoy", concluye, "somos un equipo de privilegiados que en nuestras manos tenemos la posibilidad de proporcionar una agilidad y una respuesta. Ahí también aplaudo que BBVA nos de la oportunidad a la plantilla de añadir nuestro granito de arena para hacer más llevadera esta crisis", concluye.