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Comienza la resaca de la encomienda a Registradores -y Notarios- de parte de la tramitación de la adquisición de de nacionalidad por residencia...

De la jura de nacionalidad ante Notario damos cuenta en otra entrada del blog_._

Lunes, 8 de Julio de 2013

Como ya contamos en un anterior post, la respuesta al insoportable atasco de expedientes de nacionalidad española por parte del Ministerio de Justicia fue recurrir al cuerpo de Registradores de la Propiedad para que contribuyeran a tramitar dichos expedientes.

Justo es reconocer que dicha medida ha tenido un innegable efecto positivo (la resolución de cientos de miles de expedientes en breve plazo de tiempo), pero ha producido dos efectos colaterales, uno que era previsible pero el otro no tanto.

En primer lugar, el aluvión de resoluciones concediendo la nacionalidad dio lugar a que el atasco se trasladara al trámite de jura o promesa, imprescindible para finalizar el trámite y sin el cual la resolución concediendo la nacionalidad no tiene ningún efecto.

Dado el éxito de la anterior iniciativa, se localizó otro colectivo más o menos “ocioso” en la actualidad (consecuencias del parón inmobiliario) para que asumiera competencias en este trámite, que resultó ser el de los notarios. Así, ahora se puede realizar este trámite ante notario, de forma (por ahora) gratuita, lo que esperamos que redunde en la posibilidad de realizar este trámite dentro de los plazos legales para ello (180 días).

El problema es que para que la nacionalidad produzca plenos efectos queda un último trámite, como es la inscripción en el Registro Civil. Y mucho me temo que nos podríamos encontrar con que el atasco se traslada a dicho procedimiento, que ya en la actualidad, y dependiendo del Registro Civil puede tardar hasta un año.

La otra consecuencia (esta negativa) ha sido que el número de solicitudes denegadas se ha visto espectacular e  inexplicablemente incrementado a raíz de la encomienda de gestión  a los Registradores. Aunque seguro que todavía podrá encontrarse algún otro colectivo con poco trabajo que puede agilizar este trámite.

En la web registradores.org exponen con orgullo dicho incremento, afirmando que “como consecuencia del rigor en la tramitación por parte de los Registradores, el porcentaje de propuestas de denegación de la nacionalidad se ha multiplicado por cinco en relación con la gestión anterior”

Parece que, en opinión de los Registradores, el Ministerio de Justicia no era suficientemente riguroso en la tramitación de estos expedientes. Resulta curioso que un cuerpo absolutamente ajeno a esta materia acabe en pocos meses dando lecciones sobre la misma.

Algunas experiencias, sin embargo, nos hacen poner en duda dicho rigor y seriedad, como la denegación de varias solicitudes de nacionalidad de refugiados, cuya fundamentación era, precisamente, “por ser refugiados”.

Si ese es el ejemplo del “rigor en la tramitación” nos explicamos mejor los resultados que nos estamos encontrando.

Una lástima para las “víctimas” de este supuesto rigor, que tras años de espera ahora se ven abocados a reiniciar su solicitud, o acudir a la vía judicial para impugnar dichas decisiones (en caso que puedan pagar las correspondientes tasas, claro está).

Fuente: Lexnova.es